CICLO DE CINE LATINOAMERICANO EN EL MALVINAS

Solidaridad, fortaleza y redención en “Hospital obrero”

La comedia negra “Hospital Obrero” (2009), dirigida por el realizador Germán Monje y producida por “La Tercera Pata” y “La Cruda Producciones”, se proyectará los días miércoles 22 y miércoles 29  mayo, a las 21:00 horas, en el Cine Municipal EcoSelect, Espacio INCAA 2 del Centro Cultural Islas Malvinas (19 y 51). Valor de la entrada: $30.

El guión de la película, escrito por Germán Monje y Juan Pablo Piñeiro, está basado en una idea del cineasta Miguel Valverde. Con un logrado trabajo fotográfico a cargo de Daniela Cajías y filmada en blanco y negro, la propuesta audiovisual boliviana, se destaca por las sorprendentes actuaciones de talentosos actores sin experiencia, como  Omar Duranboger, Martín Jofré, Carlos Andrade, Carlos Barrios, Antonio Mendieta, Mauro Alwa,  Soledad Ardaya,  Bertha Perales,  Justa Canaviri, Juan Carlos Monroy, Guillermo Prudencio,  Huáscar Cardona y  Eduardo Requena.

El largometraje se estrenó en la Cinemateca Boliviana en la ciudad de La Paz, el 2 de julio de 2009 y fue reconocida como la “Película del Bicentenario” por el Gobierno Municipal de La Paz. Es una historia sencilla pero muy rica en matices y personajes, que exhibe el doloroso presente, de un grupo de adultos mayores, que comparten sus últimos días en la habitación 501 del “Hospital Obrero”.

El personaje principal es Pedro Dionicio Murillo (Omar Duranboger), un bohemio locuaz que es internado debido a su adicción a las bebidas alcohólicas. Este peculiar muchacho es acompañado por el "camba", Carmelo Suárez (Martín Jofré); el “Profe” Serafín Aguilera (Carlos Andrade), un ex jugador de fútbol con cáncer; Humberto el "gordo" (Carlos Barrios) que sufre de diabetes; Wálter Paco (Antonio Mendieta), el "burócrata", quien tiene  miles de problemas matrimoniales y un indígena, Gregorio (Mauro Alwa), amante de las plantas medicinales. Convencidos  de que el amor sana y motivados por los sentimientos de amistad y solidaridad, intentarán dar batalla a la maldita  muerte, que acecha tras los muros del frío sanatorio. A partir de aprendizajes y experiencias significativas, iniciarán un recorrido, en el cual prevalecerá la permanente reflexión acerca del sentido de la vida, colocando el énfasis en el amor por el prójimo, la importancia de contar con el otro en situaciones límites, la reconciliación con uno mismo y la aceptación de un destino ineludible como la muerte.

El film realza la importancia de generar nuevos vínculos en la tercera edad, subrayando que la compañía y la reciprocidad  favorecen la integración social y ayudan a sobrellevar el registro de la proximidad de la finitud. Asimismo, nos insta a desnaturalizar el mensaje estereotipado y prejuicioso que enuncia a la longevidad como sinónimo de  sufrimiento y soledad, fomentando conductas de rechazo frente al proceso de envejecimiento. En este sentido, nos permite analizar la vejez como construcción social, enraizada en la desigualdad y en la discriminación, producto de una sociedad de consumo, que considera a las personas mayores  ociosas e improductivas  y proclama a la juventud como enérgica y poderosa.

Durante 90 minutos, “Hospital obrero” nos sumerge en una producción cinematográfica que combina escenas dramáticas con episodios de humor, y nos invita a pensar sobre los desafíos biológicos, psicológicos, sociales y existenciales que conlleva el envejecimiento. Asimismo, nos propone reflexionar acerca del empoderamiento en esta etapa de la vida, valorando la historia  personal y la experiencia obtenida con el paso de los años, con la plena convicción de que una vejez feliz y sin prejuicios que nos limiten, es posible.