Museo Almafuerte

El Museo Almafuerte depende de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Plata. Tiene su sede en la calle 66 N° 530 entre 5 y 6 de la ciudad de La Plata, casa en la que el escritor pasó los últimos diez años de su vida.

Almafuerte fue un  poeta temperamental, educador, orador, apasionado y comprometido con la problemática social de su época.  Muere en la ciudad de La Plata en el año 1917.

La casa que habitó es hoy un museo que sintetiza la vida y la obra del autor de “A la libertad” y “Piú avanti”.

Pedro Bonifacio Palacios -tal su verdadero nombre- nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, en el año 1854. Ejerció la docencia durante la presidencia de Sarmiento, pero fue dejado cesante en represalia por las ácidas críticas al gobierno que expresaba en poemas y comentarios publicados por el diario El Pueblo. Su estilo combativo y polémico le valió muchos enemigos, pero al mismo tiempo una gran popularidad entre sus pares. Entre sus obras más importantes se encuentran “Evangélicas”, “Poesías y Discursos”, todas publicadas luego de su muerte.

La creación de un museo en esa casona de principios de siglo pasado- declarada Monumento Histórico de la Ciudad, de la Provincia y de la Nación- es un justo homenaje al artista y la consolidación como patrimonio público del lugar donde se plasmó su acción humanística y literaria. La casona fue dirigida, hasta 1945 por la Agrupación BASES presidida por el Sr. Francisco Timpone y un grupo de vecinos. A partir de ese año la acción cultural del museo queda en manos de la comuna.

En el Museo se exhiben manuscritos, fotografías, dibujos, libros, periódicos, escritos sobre su obra, muebles y otros objetos que formaron parte de la vida del poeta. Recorriendo las diferentes salas, el visitante toma contacto  con el contexto político e histórico de Almafuerte.

Visitas: de lunes a viernes de 9 a 17hs. sábados de 15 a 18 hs.

 

Ingresar a la casa del Maestro es tomar contacto directo con su vida, su obra y sus costumbres.

Cada habitación tiene algo de su alma y se lo siente presente, como si la visita la estuviera guiando él mismo.

La austeridad del edificio contrasta implacablemente con la riqueza de sus obras literarias y sus amadas pinturas y carbonillas, es como si nos hubiera querido demostrar que el dinero no puede comprar ciertas cosas que allí encontraremos y que en sí mismas tienen un “valor” incalculable.

Esa pobreza en la que vivió nos hace carecer casi por completo de objetos y pertenencias que se puedan exhibir en vitrinas o paredes, dado que era muy poco lo que tenía porque por un lado le era dificultoso obtener el dinero suficiente para adquirir lo mínimo e indispensable para subsistir,  y por otro también  se encargaba de regalarle a quien lo necesitara lo poco que poseía.

En el fondo de la propiedad aún se puede ver el horno de barro donde cocinaba para sus niños y vecinos a quienes no solamente daba de comer sino que también les incorporaba los primeros pasos para aprender a leer y escribir. “Todo lo que yo sé y que pudiera serles útil, lo desparramé sobre aquellas cabezas a plenas manos”.

Como dato de color podemos agregar que el visitante también podrá encontrarse con sus elementos personales, como bastones, anteojos, un disco sonoro del sello Odeón que no es ni más ni menos que una versión musicalizada de unos de sus versos (A mi madre) grabado por el inigualable Carlos Gardel.

La casa de Almafuerte fue declarada como primer Monumento Histórico Nacional de la Ciudad de La Plata por una ley en el año 1961.

El Museo y su propuesta cultural son un justo homenaje al artista y promueven la consolidación como patrimonio público el lugar donde el poeta plasmó su acción literaria y humanística.

 

Actividades en el espacio

Bibliotecas y Literarias

Bibliotecas y Literarias

Cine y Audiovisual

Cine y Audiovisual